lunes, octubre 08, 2007

martes, septiembre 25, 2007

Yoga para Niñ@s. Una ventana al juego y la imaginación

El yoga para niñ@s es una actividad que se practica en medio de risas y juegos, empleando toda la creatividad y herramientas de que disponga la instructora o instructor. Esto, por supuesto, no significa que a través de todo este “bullicio” el niño no llegue a sentir su cuerpo, a encontrarse con su mente y a cultivar el silencio, pero entendemos que el silencio es el resultado, no el punto de partida.

Cuando un niño comienza a recibir lecciones de yoga y pone en práctica sus posturas, empieza a sentir los beneficios en su vida diaria. Mejorará su salud, dormirá más serenamente, su cuerpo adquirirá agilidad y destreza y su mente estará más despierta. Por todo esto, al estar más calmado, sus tensiones irán relajándose. Además, como seguramente habremos constatado en nuestra propia experiencia, el equilibrio psíquico es el mejor inmunizante que podamos encontrar, también para l@s niñ@s.

A través del yoga l@s niñ@s van conociendo su cuerpo y su respiración y empiezan a ser conscientes de que una correcta postura y la respiración adecuada son la base para la salud y el estado de ánimo. La correcta práctica de asanas fortalece su cuerpo y les ayuda a ser flexibles, ágiles y a tener buen equilibrio.

L@s niñ@s aprenden a relajarse, diferenciando la tensión de la relajación. Primero en las clases y poco a poco, con el estímulo de la instructora o instructor, irán incorporando los ejercicios de relajación a su vida cotidiana.

La práctica de ejercicios de concentración y la atención en su postura, centra y calma sus pensamientos, ayudándoles a estar más centrados en los estudios. Además, los ejercicios de visualización aumentan su imaginación y creatividad, dándoles seguridad y aliviando la ansiedad que puedan tener en algunos momentos de sus vidas.

Comienzan a sentir la energía, comprendiendo que, aunque es algo que no se ve, está en el ambiente y es lo que nos mantiene vivos (prana). Y poco a poco, irán acostumbrando sus cuerpos y sus mentes a la quietud y el silencio, entendiendo que es también divertido estar calmados y que a medida que sus cuerpos y sus mentes se sosiegan, se sienten más despiertos, más felices y son capaces de controlar sus emociones, sintiéndose más amorosos (menos agresivos).

Cada niñ@ irá incorporando los beneficios de esta práctica de acuerdo a su propio ritmo y a su propio proceso vital. Sin embargo, desde el principio se siente más relajad@ y un poco más conectad@ con su cuerpo. A medida que va avanzando en la práctica su autoestima se va haciendo más fuerte, aprende a valorarse y a valorar a los que le rodean. Se siente más segur@ de sí mism@ ya que, va superando temores relacionados con su cuerpo y con su entorno. Por todo esto, yoga infantil es sin duda alguna una herramienta importantísima para propiciar el desarrollo armónico de los niñ@s, para que en el futuro sean seres autónomos, felices, respetuosos de sí mismos y de los demás, capaces de tomar decisiones convenientes para ellos y los que les rodean.

Tanto si eres una persona interesada en esta técnica porque eres profesor o profesora de yoga, como si trabajas en tu cotidianidad con niños, o si tu interés se centra en buscar una actividad diferente para tu hij@, te propongo a continuación algunos puntos que debes tener en cuenta al momento de pensar en una sesión de yoga infantil.

A tener en cuenta
  • Las clases no deben durar más de una hora (45 minutos para los más pequeños), puesto que más allá, l@s niñ@s se cansan y se dispersan.
  • Hay quienes consideran que a partir de los tres años ya se puede recibir clases de yoga. Particularmente, he constatado que el nivel mínimo es de cinco años, puesto que los niñ@s a esa edad ya tienen una conciencia propia de cuerpo que les permite moverse con más seguridad.
  • Intenta, si te es posible formar grupos por edades, ya que hay una gran distancia mental y corporal entre los niñ@s y l@s mayores.
  • Procura tener grupos pequeños, de no más de 13 niñ@s.
  • Los niños no son tan flexibles como pensamos. Tienen una flexibilidad diferente y deben cultivar la fuerza, por lo que es necesario que la práctica de las posturas vaya de acuerdo a sus capacidades corporales.
  • No es conveniente que los niños más pequeños practiquen pranayamas con retención, puesto que necesitan oxígeno en todo momento. Iniciar estos ejercicios a partir de los ocho años y de forma paulatina.
  • El yoga NO ES GIMNASIA, NO ES UNA ACTIVIDAD DE COMPETENCIA, por lo que la instructora o instructor debe recordar en todo momento el carácter trascendente de la actividad. Ser lúdico, no significa perder la esencia.
  • Respetar los ritmos de l@s niñ@s, manteniendo la paciencia. Hay momentos en los que la clase debe reconducirse de acuerdo al ánimo del grupo. Lo que cuenta es el PROCESO, no los resultados inmediatos.
  • La clase es una invitación constante a practicar juegos y actividades que resulten gratas para l@s niños, no una imposición. Si un niño no quiere relajarse, se le invita a que se siente junto a la instructora o instructor y observe la relajación de los otros.
  • Es importante tener la atención del grupo, pero si hay niñ@s que no atienden, no te preocupes. Están almacenando información. Muchas veces llegan a casa y practican las posturas que has enseñado.
  • Cuenta con la participación de l@s niñ@s. Invítales a que con el tiempo propongan ellos las historias para relajarse o juegos de yoga nuevos.
  • ¡DIVIÉRTETE TANTO COMO ELL@S!

BIBLIOGRAFÍA

Estos son algunos de los textos que personalmente me han ayudado a conducir mis clases de yoga para niñ@:

  • CORDERO, ANA MARIA; Cómo enseñar yoga a los niños. Ed. Dilema, Madrid, 2003.
  • LARK, LIZ; Yoga para niños. Ed. Mens Sana, Barcelona, 2003.
  • SHAKTA KAUR KAKSA; Yoga para niños. El vuelo de la mariposa. Ed. Alamah Visual, México D.F., 2002.
  • SWATI CHANCHANI, RAJIV CHANCHANI: Yoga for children. Ed. UBSPD, New Delhi, 2006.
  • CARQUAIN, SOPHIE; Pequeñas historias para hacerse mayor. Ed. Edaf, Madrid, 2006.
  • WOLOSCHIN DE GLASER, LILIANA; SERRABONA, JOAQUIN: Visualizaciones que ayudan a los niños. Ed. Integral, Barcelona, 2003.